Después de 10 años sin duda
son muchos los avances que se han logrado en materia de acceso a la
información. No obstante, los propios avances han puesto de relieve los grandes
desafíos que aún enfrentan la transparencia y el acceso a la información en
México, y nuestro Estado Potosino no es la excepción si queremos que se
conviertan en prácticas cotidianas y que los ciudadanos sepan y conozcan qué
hacen sus autoridades, cómo toman sus decisiones y cómo gastan los recursos
públicos. Se debe de continuar con el impulso y el liderazgo del organismo
autónomo que representa por mandato constitucional la CEGAIP.
Vale la pena recordar que
los derechos implican una obligación para los estados, (no para las personas)
es decir que por cada derecho que las personas tenemos el estado se ve obligado
a garantizarnos su ejercicio, entonces es prioridad para las autoridades buscar
todos los medios necesarios para que esos "derechos" sean reales y
cercanos a la gente. Verbigracia el derecho a la educación, se conoce casi de
memoria un párrafo del artículo tercero constitucional que dice - la educación
será; laica, gratuita y obligatoria- ¿para quién es obligatoria? ¿Para papas y
mamas, para niños y niñas? No. ¡Es obligatoria para el estado, para el
gobierno! que debe de proveer docentes, escuelas, infraestructura, pupitres,
etc., no debe de esperar a que llegue una persona y le diga, quiero ejercer mi
derecho a la educación así que póngame una escuela por favor. Entones en el
derecho a la transparencia e información debe ocurrir un ejercicio similar,
debe el estado en todas sus dependencias promover la transparencia, y no a
partir de una obligación de hacer pública cierta información.
Un derecho que no es cercano
a las personas no sirve como derecho
Una de las principales
críticas ha sido que las autoridades resguardan la información como si fuera
propia, como si fueran dueños de ella y no sólo como un medio para acercarla y
ponerla a disposición de las personas.
Ahí es donde la
transparencia toma sentido e incluso se vuelve una herramienta eficaz contra la
corrupción, una herramienta para que las y los ciudadanos puedan tener la
reedición de cuentas de las autoridades y que estas nunca olviden que el recurso
que manejan es público y por ese sólo hecho se debe transparentar su total
ejercicio.
La trasparencia sólo debe
asustar a quienes hacen mal uso de los recursos
Son muchos los desafíos que
este derecho implica, así que las instituciones responsable de vigilar deben
ser siempre fortalecidas y mejoradas en beneficio de la sociedad y pensado
siempre en ese interés colectivo y no de grupos; uno de estos retos es la
vigilancia a instituciones que aunque no sean públicas ejercen recursos
públicos, como los partidos políticos y las asociaciones de la Sociedad civil,
no resulta sencillo este papel cuando son los mismos partidos o grupos quienes
deciden quienes deberán vigilarles, en ese momento el sentido de autonomía
puede verse fracturado o al menos comprometido frente a la sociedad.
La transparencia y el acceso
a la información son condiciones necesarias de un gobierno democrático, pues
dotan a la población de elementos indispensables para tomar mejores decisiones
y ejercer otros derechos. De ahí que no hay democracia sin transparencia; de
que un gobierno es democrático siempre que sea transparente.
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