martes, 29 de julio de 2014

La Transparencia, Derecho Trascendental

Después de 10 años sin duda son muchos los avances que se han logrado en materia de acceso a la información. No obstante, los propios avances han puesto de relieve los grandes desafíos que aún enfrentan la transparencia y el acceso a la información en México, y nuestro Estado Potosino no es la excepción si queremos que se conviertan en prácticas cotidianas y que los ciudadanos sepan y conozcan qué hacen sus autoridades, cómo toman sus decisiones y cómo gastan los recursos públicos. Se debe de continuar con el impulso y el liderazgo del organismo autónomo que representa por mandato constitucional la CEGAIP.


Vale la pena recordar que los derechos implican una obligación para los estados, (no para las personas) es decir que por cada derecho que las personas tenemos el estado se ve obligado a garantizarnos su ejercicio, entonces es prioridad para las autoridades buscar todos los medios necesarios para que esos "derechos" sean reales y cercanos a la gente. Verbigracia el derecho a la educación, se conoce casi de memoria un párrafo del artículo tercero constitucional que dice - la educación será; laica, gratuita y obligatoria- ¿para quién es obligatoria? ¿Para papas y mamas, para niños y niñas? No. ¡Es obligatoria para el estado, para el gobierno! que debe de proveer docentes, escuelas, infraestructura, pupitres, etc., no debe de esperar a que llegue una persona y le diga, quiero ejercer mi derecho a la educación así que póngame una escuela por favor. Entones en el derecho a la transparencia e información debe ocurrir un ejercicio similar, debe el estado en todas sus dependencias promover la transparencia, y no a partir de una obligación de hacer pública cierta información.


Un derecho que no es cercano a las personas no sirve como derecho


Una de las principales críticas ha sido que las autoridades resguardan la información como si fuera propia, como si fueran dueños de ella y no sólo como un medio para acercarla y ponerla a disposición de las personas.


Ahí es donde la transparencia toma sentido e incluso se vuelve una herramienta eficaz contra la corrupción, una herramienta para que las y los ciudadanos puedan tener la reedición de cuentas de las autoridades y que estas nunca olviden que el recurso que manejan es público y por ese sólo hecho se debe transparentar su total ejercicio.


La trasparencia sólo debe asustar a quienes hacen mal uso de los recursos


Son muchos los desafíos que este derecho implica, así que las instituciones responsable de vigilar deben ser siempre fortalecidas y mejoradas en beneficio de la sociedad y pensado siempre en ese interés colectivo y no de grupos; uno de estos retos es la vigilancia a instituciones que aunque no sean públicas ejercen recursos públicos, como los partidos políticos y las asociaciones de la Sociedad civil, no resulta sencillo este papel cuando son los mismos partidos o grupos quienes deciden quienes deberán vigilarles, en ese momento el sentido de autonomía puede verse fracturado o al menos comprometido frente a la sociedad.



La transparencia y el acceso a la información son condiciones necesarias de un gobierno democrático, pues dotan a la población de elementos indispensables para tomar mejores decisiones y ejercer otros derechos. De ahí que no hay democracia sin transparencia; de que un gobierno es democrático siempre que sea transparente.

jueves, 17 de julio de 2014

La educación como derecho

Tal vez pocas personas conocen de forma completa lo que describe el artículo 3 de la constitución federal, pero lo que la gran mayoría sabe de él, es una oración que entra de memoria en la formación escolar; -la educación es laica, gratuita y obligatoria- me enfocare en lo último "obligatoria"

¿Para quién es obligatoria? Cuándo suelo lanzar esta pregunta suelen contestarme:

Para todos

Para niños y niñas

Para los papás de los niños

Y suelo cuestionarles nuevamente y ¿quién no cumpla con esta obligación, que le sucede? Y pronto regresan las respuestas:

Que los sanciones, que los castiguen, bueno hay quien incluso opina que los metan a la cárcel.

Obviamente el legislador al establecer la obligatoriedad no se refería a esto; sino que el Estado es quien está obligado a permitir que todas y todos vivamos este derecho; es decir. Debe poner escuelas, con butacas y materiales, y lo más importante debe designar docentes.

Entonces cumplida esta obligación cada persona puede decidir sí ejerce su derecho a esa educación o acude a una escuela particular (que también esta normada por el estado). En este momento la obligatoriedad es desde preescolar hasta bachillerato.

Podemos entonces analizar que el Estado debe garantizarnos este derecho y tiene además la permanente obligación de revisar la currícula y el desempeño de sus docentes para otorgarnos la más alta educación. Hoy este compromiso se amplía ante el desafío de incorporar el tema de los derechos humanos como un eje transversal y rector, por la reforma al artículo primero de la constitución federal

El tema de fondo sobre la educación en México tiene profundas contradicciones y contrastes; no es lo mismo dar clases o recibirlas en el Tec de Monterrey que en las comunidades de la Huasteca, no es lo mismo llegar en vehículo de lujo a dar clases con estacionamiento privado que caminar un par de horas y llegar a la escuela que ni ventanas tiene, no es lo mismo encontrar un docente apasionado, preparado y con convicción que otro que sólo le interesa que lleguen los cheques y las suspensiones de clases.

Entre los múltiples matices de este tema se señala casi de forma unánime que la "educación" tiene enormes carencias.

Hoy miles de jóvenes en el País han hecho o están haciendo sus exámenes de admisión en el nivel profesional, algunos están ya contentos pues aparecieron en la codiciada lista de aprobados, pero muchos mas no obtuvieron un lugar para continuar con este anhelo. Qué expectativa tiene estos jóvenes, esperar un año, un semestre, estudiar otra carrera, etc., algunos podrán pagar en una escuela particular, otros no, y es ahí donde la brecha en el acceso a la educación se hace grande y profunda.

Todos los análisis respecto al tema de desarrollo, derechos humanos, economía, etc., coinciden en que sólo con educación se puede transformar el País y lograr elevar el nivel de vida, pero con el nivel de rechazados y de deserción escolar parece ser un fracaso anunciado.

Ojalá pueda ver que se deje de aumentar el presupuesto en materia de seguridad y con ese mismo ímpetu se incremente lo destinado a educación.

Para que entonces dejemos de ser un País y un Estado atractivo sólo por “su mano de obra calificada”, donde se busquen a sus profesionistas y no sólo a sus obreros y obreras. Ahí comienza el desarrollo, mientras tanto las cosas seguirán igual…

Vale la pena señalar que incluso en los niveles en donde existe la obligación constitucional de proporcionar educación de parte del estado aún sigue en deuda y no se cubre en su totalidad.


Sólo hay una lamentable coincidencia: que se perjudica siempre a los alumnos y alumnas más vulnerables, quienes siguen esperando que el Estado les garanticé su Derecho humano al acceso a la educación de calidad. 

martes, 8 de julio de 2014

¿Quién tiene la culpa? ¿El que finge y engaña o quien cae en el garlito?

Esta frase esta adoc con respecto a esta inercia futbolera. Donde derivado de un penalti el equipo nacional queda eliminado de la copa del mundo en Brasil, de este hecho se leen diversos comentarios pero los que tienen una mayor carga de violencia son los relacionados al árbitro que fue "engañado" por el jugador quien simuló una zancadilla. A este árbitro le corresponde juzgar lo que ocurre, lo que observa en el partido situación nada sencilla ante el deseo de ganar, pero más se complica el escenario cuando quienes participan del juego y conocen las reglas; las rompen y buscan engañar con tal de obtener el triunfo, el espíritu del "juego limpio" (fair play) no es más grande que la inercia por ganar como sea.

Pero este escenario puede aplicar a diversas temáticas en donde de forma cotidiana se denostá, se engaña y se juega sucio con tal de obtener intereses personales.

Así que la molestia colectiva que existe por el episodio futbolístico también debería de pernear e indignar en los temas prioritarios para el País y el Estado. Así se debería de despreciar la corrupción que según algunos estudios señalan a San Luis Potosí en los primeros lugares del territorio nacional, también se deberían de exigir las sanciones (como al silbante) a quienes facilitan estos actos de corrupción.

Porque permitir que sigan los abusos de las autoridades que a pesar de las denuncias se enredan en trámites burocráticos y a final de cuentas siempre gane la impunidad.

Reflexionemos respecto al "engaño" que hoy tanto ofende al sector futbolístico, veamos como ya los niños y niñas que juegan fútbol (aunque también aplica en otros deportes) buscan este engaño, muchas veces estimulados por sus propios entrenadores o entrenadoras quienes se ciegan por la pasión y la miel del triunfo sin anteponer enseñar y transmitir los valores que deben prevalecer en todo juego o competencia. Ahí podemos tener un buen ejemplo de lo que se siembra en la niñez para después cosecharse en la edad adulta.

En los exámenes y evaluaciones muchas personas siguen poniéndose de lado del engaño, que se ha sofisticado tanto que ahora hasta la tecnología puede ser aplicada a esté.

Aplicaciones para robar contraseñas de wifi, páginas donde dicen ofrecer exámenes ya resueltos de evaluaciones y hasta como colmar celulares y tarjetas de crédito no son otra cosa más que contribuir a esta práctica de engañar y aprovecharse del o los engañados.

El árbitro es una víctima más de esta cultura del engaño pues lo mismo en el patio de la escuela, en el campo llanero o en la liga municipal se repiten estas acciones,

que lamentablemente funcionan y dejan el equivocado mensaje de que "se vale" para ganar y no se dan cuenta.

Entonces parece que se valen hacer muchas cosas mientras no se den cuenta. Se vale ofender a las o los compañeros en el salón mientras no se den cuenta, se vale tomar en la tienda los productos sin pagarlos mientras no se den cuenta, se vale quedarse con un objeto que nos encontramos aunque no sea nuestro al fin que nadie se dará cuenta.

Es decir que en la opacidad y basados en el engaño se vale sacar ventaja y hasta cometer actos indebidos


El engaño fractura la confianza, cimbra en lo más profundo de la naturaleza por el respeto a los demás, debilita los esfuerzos por salir adelante de forma honesta y pone en duda la legalidad y eficiencia de las normas, y puede ser que lo más riesgoso sea que de continuar esta cultura todos y todas estaremos desconfiados, sin ánimos de aportar o bien resignados ante el engaño...