martes, 30 de septiembre de 2014

El Nuevo Sistema Penal

Estamos a un día para que comience la implementación del nuevo sistema penal, un desafío enorme para todo el sistema de justicia, para el poder judicial, los defensores de oficio y particulares, los agentes del ministerio público y las corporaciones policiales; incluso para las víctimas lo será.

Existe sobrada preocupación porque esté lista la infraestructura, los edificios, los muebles, le energía eléctrica, la comunicación telefónica y hasta la conexión a internet. Que resultan ser lo menos importante. Pues quienes como siempre dan sentido a las reformas y las leyes somos las personas.

Las nuevas reglas del procedimiento sin lugar a dudas se irán resolviendo con varios tropiezos, errores y ensayos. Las nuevas generaciones de profesionistas tendrán una ventaja para asimilar este sistema. Los que más resistencias al cambio tendrán son quienes no creen en el sistema, quienes están más acostumbrados a litigar por medio de las "relaciones políticas" y no con los argumentos de la ley.

El sistema requiere entonces un cambio de paradigma sobre el derecho, una concepción diferente, es volver a estudiar, incluso salir de esa zona de confort que permite el derecho escrito, donde se utilizan los formatos o machotes para todos los juicios

La argumentación basada en el conocimiento y análisis serán las nuevas armas del procedimiento, además de por supuesto contar con una excelente oratoria, nos acercaremos entonces a las películas y series de televisión donde las y los abogados inspiran, derrochando argumentos con una retórica que atrapa y hace creer en la justicia.

Ese día ha llegado, no hay más plazos, el altiplano potosino será ya el parte aguas en la historia jurídica de San Luis Potosí, de aquí en adelante deberán las universidades específicamente las facultades de derecho, trascender y retomar la formación de seres humanos llenos de convicción por el servicio, con ética profesional y dispuestos a poner en alto, lo más grande que puede tener un abogado y abogada que es su prestigio.

Recuerden que es mil veces mejor, perder un caso, que perder el prestigio...

martes, 23 de septiembre de 2014

Leyes y prejuicios

Un enunciado común para las y los estudiantes de derecho es "el estado de derecho" que está formado por 2 componentes. El Estado como forma de organización política y el Derecho como conjunto de las normas que regulan el funcionamiento  de la sociedad entonces podemos decir que el poder del estado está limitado por el derecho; tal concepto surgió como una oposición al Estado absolutista. 

Ahora bien en términos coloquiales entendemos que el Estado para estar legitimado debe de actuar en un marco irrestricto al derecho. Hoy en día esta legalidad se basa en dos grandes aspectos: en el respeto a la Constitución y el cumplimiento de los Derechos Humanos, en este momento se encuentra superado el debate de quien ocupa supremacía en nuestro país si la constitución o los tratados ya que se encuentran en el mismo nivel e incluso se debe seguir el principio "pro persona" que consiste en aplicar la ley que más favorezca a la persona. 

En este orden de ideas todos estos instrumentos de legalidad para el estado tienen una constante; que es buscar, impulsar y proteger la igualdad. Incluso existen instrumentos para combatir la falta de igualdad que es la discriminación, me atrevo a sostener que en ese marco normativo nuestro País tiene un gran respaldo jurídico como en otros conceptos. 

Y entonces surge la pregunta inevitable porque si existen las leyes, la práctica esta tan lejana...
 Porque si tenemos leyes de primera la aplicación es de segunda. 

Falta de capacitación, de voluntad, de conocimiento, de información o todas las anteriores juntas son conclusiones que se suelen dar. 

En realidad considero que se reúnen varios elementos para explicar la falta de aplicación y que por ello hay casos donde encontramos grandes contrastes en la práctica, donde vemos que a raja tabla a una persona que roba pañales se le detiene, juzga y procesa con toda la inmediatez que se debe, mientras que hay otros casos en donde a pesar de la evidencia contundente o ante delitos flagrantes las autoridades dudan y son omisas en su responsabilidad pero en estos casos la Ley no es la culpable. La impunidad no la generan por si sola las leyes, son las personas las responsables

En este tenor podemos señalar como las leyes se vuelen selectivas vale la pena señalarlo pues en este contexto se da una de las violaciones a la igualdad de derechos más significativa y evidente. Tan visible que solo es superada por la excusas para su pleno ejercicio. 

¿Cuáles son las respuestas ante el debate sobre el derecho a contraer matrimonio o para adoptar? Sencillo las respuestas o el debate no se basa en la plataforma jurídica (ahí no hay debate) el debate es moralistas y de dogmas. Este y otros temas tienen sus resistencias en prejuicios y no en aspectos normativos porque restringir sus derechos es una clara violación al principio de igualdad. 

Sorprende encontrarse en foros y espacios donde se pensaría que el nivel de análisis será superior, a las comunes charlas entornó a un aromático café, con posiciones respetables pero fuera del principio de igualdad con un argumento tan débil que solo exhibe y confirma porque la aplicación de la ley esta tan lejana en la vida diaria de las instituciones. Y con conclusiones tan criticables como: -pues eso dirá la ley pero aquí las cosas son de otra manera, o aquí mientras este yo así se serán las cosas, o eso dicen los derechos humanos pero aquí estamos en México, o debemos de cuidar muchas cosas y valorar los riesgos políticos- 

Por fortuna viene una generación de nuevos y nuevas juristas ( y en general de nuevos y nuevas profesionistas) con una formación distinta, critica, analítica y por demás estudiosas que saben utilizar estas herramientas así como el litigio estratégico que obligara al Estado a cumplir con su más loable obligación que es sujetarse al Derecho. 

Solo de esta manera se logrará el equilibrio de tener leyes y aplicación de primera. 

martes, 9 de septiembre de 2014

Las víctimas, las leyes y el Estado

Apenas el pasado viernes en sesión del Congreso del Estado realizada en Matehuala se aprobó la nueva Ley de Víctimas para el Estado de San Luis Potosí, legislación que requería no sólo de una actualización sino que debía armonizarse con la Ley General. Recordarán que esta Ley federal fue impulsada por el movimiento por La Paz la justicia y dignidad encabezada entre otros por Javier Sicilia e Isabel Miranda de Wallace además de otros y otras notables luchadores sociales, todas y todos con la similitud de ser víctimas del delito y/o de violaciones a derechos humanos.


Después de varios episodios La Ley General llego con cambios trascendentales que posicionan a las víctimas en el lugar que les corresponde, como eje central en los procedimientos penales y con la atención prioritaria que el Estado debe proporcionarles.


En San Luis Potosí deberá seguirse el mismo camino, con grandes retos y con enormes desafíos por fomentar la cultura de atención a las víctimas. Con transformaciones que se sientan en el viacrucis que deben enfrentar las personas cuando deben denunciar un delito, dolorosa experiencia enfrentar a quienes en teoría deben ser sus aliados, representantes y compañeros, ese sistema viciado que está plagado de actitudes de desprecio y desinterés por apoyar a quien ha sufrido la pérdida de un ser querido, de su patrimonio o de su tranquilidad familiar.


 Ese sistema que es prejuicioso, que revictimiza y trata a las víctimas con desagrado por atreverse a creer que merecen justicia y una reparación del daño causado.


Ese sistema que genera incomodidad y hasta vergüenza en quienes denuncian, con el temor de ser exhibidas sus historias en la prensa y que la poca privacidad que les queda sea invadida y robe su intimidad.



Hasta ahora las víctimas deben de enfrentar solas estos procesos, si se cuenta con recursos económicos podrán contratar un abogado o abogada que les represente y si tienen suerte, que eficientemente les defienda.


Esta nueva Ley pretende colocar a las víctimas en un papel distinto, responsabiliza al estado para que a través de sus instituciones verdaderamente represente a quienes sufren un delito o la violación a sus derechos, garantiza que de forma inmediata se reciba la atención médica, jurídica y psicológica. Que se tenga a un representante de las víctimas, que el sistema cambie y cuide a las personas, incluso que repare el daño en forma subsidiaria.


Como les he compartido la Ley por sí sola no garantiza los cambios en la realidad de las personas, ayuda y se vuelve una herramienta para que las instituciones por conducto de las personas que las integran se comprometan y apliquen las leyes en su más estricto sentido. Por esto resulta por demás determinante que se sigan buscando los perfiles adecuados para garantizar que las instituciones cuenten con las personas mejor calificadas y con la convicción necesaria para trasmitir a las víctimas esa confianza y seguridad que sólo a través de la empatía y el profesionalismo se puede lograr.


Una novedad en esta ley es situar a las víctimas de violaciones a derechos humanos, colocándolas en el mismo nivel de importancia y compromiso para el estado que las víctimas del delito.


A nivel internacional en materia de derechos humanos nuestro País ha recibido varias sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en casi todas ellas podemos darnos cuenta de cómo de forma sistemática se han violado los derechos de las víctimas, de cómo la impunidad y el abuso de autoridad lastiman a las víctimas, de cómo las víctimas se transforman en perseguidos y de forma lamentable se alejan del derecho a la verdad, de conocer que realmente sucedió, las causas y los orígenes que la acerquen a la justicia. Esa justicia a quienes tiene derecho.




El tiempo apremia en la atención a víctimas pues ellos ya no pueden esperar...